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Su recuerdo vive entre los aficionados
(El Excelsior) Jueves 23 de Septiembre de 2010.- Aurelio Rodríguez vivió sus mejores años como pelotero en Detroit, ahí ganó el guante de oro, obtuvo reconocimientos como antesalista y años después regresó a esa ciudad, sólo para encontrar la muerte.
Rodríguez, uno de los más grandes beisbolistas mexicanos en la historia, cumple hoy diez años de haber fallecido en un trágico accidente, cuando tenía 52 años de edad.
El originario de Cananea, Sonora, participó en 17 temporadas en la Gran Carpa, donde brilló la mayor parte por su excelente fildeo. Esa virtud lo convirtió en el primer mexicano en ganar el Guante de Oro en la temporada de 1976 con los Tigres de Detroit y de esta forma terminó con la cadena de 16 galardones consecutivos como tercera base para el legendario Brooks Robinson.
En esa gran temporada vio acción en 128 juegos como titular y apenas cometió nueve errores. Acumuló 280 asistencias y terminó con un porcentaje de fildeo de .978, para llevarse el galardón como el mejor antesalista, cuando contaba con 28 años.
En 1967 había debutado con los Angelinos, a los 19 años. Ese año le alcanzó para conectar su primer cuadrangular.
Los siguientes fueron de viajes constantes a las ligas menores hasta que en 1969, logró establecerse con Anaheim.
Su mejor año ofensivo lo vivió en 1970, cuando recién llegó en un cambio a los entonces Senadores de Washington, que eran manejados por Ted Williams. Terminó con 19 cuadrangulares, 31 dobles, 76 carreras producidas y 15 robos.
Esa actuación le sirvió para que Tigres lo obtuviera en un cambio al año siguiente, en un movimiento que involucró al lanzador estelar Denny McLain.
Su fino fildeo en la antesala y su potente brazo se ganaron el respeto. Fue el original A-Rod, como es conocido en la actualidad el famoso pelotero de los Yanquis, Alex Rodríguez.
Precisamente vistió la famosa franela a rayas de Nueva York, equipo con el que jugó su única Serie Mundial en 1981, que resultó histórica para los mexicanos, ya que con los Dodgers brillaba Fernando Valenzuela.
Rodríguez jugó como titular en cuatro de los seis juegos, en lugar del tercera base estelar Craig Nettles, quien se lesionó un dedo. Además de su fildeo, se destacó a la ofensiva al batear cinco imparables en 12 turnos para un promedio de .417.
En su carrera también jugó para Padres, Azulejos, Medias Blancas y Orioles.
Luego de su último año en 1983, regresó a México paraseguir en activo y se retiró a los 40 años. Se convirtió en manager y llevó a los Sultanes de Monterrey al título en 1991.
Aurelio Rodríguez residía en Los Mochis, cuando en septiembre de 2000 fue invitado a Detroit para cumplir con algunos compromisos con la organización. Luego de salir de un partido de beisbol, se detuvo para firmar autógrafos a unos aficionados que le reconocieron. En ese momento una mujer que conducía un auto sufrió un infarto y perdió el control del vehículo, que se subió a la banqueta para atropellar al sonorense, quien murió en el trayecto al hospital, pero su leyenda todavía vive.
En las Ligas Mayores sólo han jugado tres peloteros con el nombre de Aurelio y los tres murieron en accidentes en los que un auto estuvo involucrado. Los otros son el poblano Aurelio López (1992) y el cubano Aurelio Monteagudo (1990).
Aurelio Rodríguez jugó 17 temporadas en las Grandes Ligas y siempre tendrá un sitio especial.
Debutó en las Grandes Ligas en 1966 a los 19 años y fue el segundo más joven en esa temporada.
Fue el primer mexicano en ganar un Guante de Oro, cuando lo obtuvo en 1976 con los Tigres de Detroit.
Su mejor año ofensivo fue en 1970, cuando bateó 19 cuadrangulares y remolcó 76 carreras con los Senadores de Washington.
En su trayectoria vio acción en 2,017 partidos, conectó 1,570 imparables, 287 dobles, 46 triples y 124 cuadrangulares.
Participó en una Serie Mundial en 1981 con los Yanquis y enfrentó a Fernando Valenzuela, en el único Clásico de Otoño que han jugado dos mexicanos como rivales.
Como mánager hizo campeón a Sultanes en 1991.
Está en el Salón de la Fama del beisbol mexicano.
Una broma de colección
Cansado del racismo que enfrentó en sus inicios en la Gran Carpa y de que no reconocieran a los peloteros latinos, Aurelio Rodríguez tuvo la ocurrencia de pedirle al bat boy de los Angelinos, Leonard García, que se hiciera pasar por él durante una sesión fotográfica para las tarjetas coleccionables de la temporada 1969. La broma no se descubrió y el tiraje salió con la foto del trabajador y el nombre de Aurelio. En la actualidad esa tarjeta tiene un alto valor entre los coleccionistas. Un año después ya posó.
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